LIBROS DE HENRY RAAD

Descarga gratuita







¡VALIÓ LA PENA?

Una lectura enriquecedora por la diversidad de lo vivido y por la integridad del relato. Una postura diáfana con una genuina visión crítica del mundo, forjada con tenacidad en siete décadas de vida.

Henry Raad se presenta sin tapujos, con el trasfondo de acontecimientos familiares, sociales, políticos, laborales. Refiere con naturalidad a los actores que interactuaron en los diversos campos en los que incursionó. Evoca, desde su memoria retrospectiva, experiencias adversas, vibrantes, conmovedoras de su trajinar por la vida.

VIDEO INTRODUCTORIO SOBRE MI LIBRO ¡VALIÓ LA PENA?









AL DESNUDO

Los que no habían seguido sus publicaciones creyeron que era un libro porno. El entorno histórico, las divagaciones filosóficas de Henry y sus columnas controversiales publicadas en el diario El Telégrafo están compiladas en este libro.

PENSAMIENTO ECONÓMICO

El actual trabajo no es un libro escrito por Esteban Antón, sino la colección de publicaciones de carácter económico que el Abuelo los ordenó cuidadosamente y los mantuvo en una carpeta. Fueron recopilados entre 1930 y 1940 y conforman un todo respecto a su pensamiento económico. Son lecturas valiosas que es importante conservarlas incluso por su propio valor académico.

Esta recopilación la organicé en 1969 en ocasión al décimo aniversario de su muerte y la levanté en mimeógrafo. Repartí 100 ejemplares. La tinta usada no fue capaz de desafiar al tiempo -y en el 2009- es decir, a los cincuenta años de su muerte, lo tuve que volver a levantar para poder digitalizarlo y llevarlo a la edad moderna. 

Lo hice en homenaje a la perseverancia del personaje, y si para algunos puede considerarse que estos fragmentos, conferencias, publicaciones recopiladas son desactualizadas, me atrevo a afirmar que el interés académico jamás pierde vigencia para quien investiga. La investigación e interés del Abuelo debe quedar como parte de su biografía. 

Cualquiera de sus descendientes de la enésima generación que sea, deberán tener presente que investigar en esas décadas a las que hago referencia no era tan fácil ni sencillo. Estos cuadernos de Esteban Antón fueron guardados con gran prolijidad necesitaban, a mi criterio, ser preservados.